
Cómo favorecer
EL CRECIMIENTO DEL CABELLO
Nuestro cabello: un campeón
DEL CRECIMIENTO

Básicamente, el cabello está compuesto de queratina, igual que las uñas de manos y pies.
En nuestro cuero cabelludo hay unos 200 cabellos por centímetro cuadrado; el grosor del pelo viene determinado genéticamente y oscila entre 0,04 y 0,12 milímetros.
El crecimiento del cabello se produce en distintos ciclos:
- En primer lugar hay una fase de crecimiento de entre dos y seis años en la que se forma una nueva raíz capilar y el cabello crece de forma continua.
- Hasta un 90 % de los cabellos de tu cuero cabelludo se encuentran ahora mismo en esta fase.
- A continuación llega una fase de transición de dos a tres semanas en la que el cabello deja de crecer.
- En la posterior fase de reposo, permanece en el cuero cabelludo otros nueve meses y después es sustituido por un nuevo cabello que se regenera a partir de los restos de la misma raíz capilar.
El crecimiento del cabello, por tanto, sigue un ciclo constante influido por diversos factores: el estrés, la carga mental y las alteraciones hormonales afectan de forma negativa al crecimiento del pelo.
Pero no te preocupes: con una alimentación adecuada y el cuidado correcto puedes apoyar activamente el proceso de crecimiento y empezar a ilusionarte con tu melena larga.
Además, la idea de que el pelo crece más deprisa si se corta en fases específicas de la luna no tiene ninguna prueba científica. Aun así, muchas mujeres confían en el calendario lunar. Al fin y al cabo, la luna no solo influye en las mareas, sino que también se dice que tiene un efecto positivo sobre el cuerpo en determinadas fases.
Nuestros consejos para conseguir
TU SUEÑO DE UNA MELENA LARGA
En general, deberías peinar y cepillar tu pelo con cuidado. Cuantos menos cabellos pierdas al día, mejor.
Un truco: si quieres hacerte una trenza, evita las gomas de mala calidad. Pueden dañar la estructura del pelo y provocar puntas abiertas. Elige coleteros en forma de espiral, como un cable de teléfono antiguo, y enróllalos suavemente alrededor del cabello. Son muy prácticos porque apenas dejan marca después. Y un cambio siempre viene bien: si llevas un peinado diferente cada día, tu cabello no se verá sometido a tensión siempre en el mismo punto.
Después de llevar un peinado elaborado, puede que te apetezca darle un respiro a tu pelo. Mímalo con una mascarilla capilar nutritiva y aplica un poco de aceite de coco en las puntas. Así le devolverás la hidratación que necesita y un brillo espectacular.
Y, por supuesto, no lo olvides: siempre debes utilizar el *producto de cuidado capilar* que mejor se adapte a las necesidades de tu pelo. Tiene sentido utilizar champú y acondicionador de la misma gama para conseguir el efecto deseado: rizos bonitos, menos grasa o un color luminoso.



