
Calcula tu
peso ideal (IMC)
Cálculo del IMC:
descubre tu peso ideal con el índice de masa corporal
La fórmula para encontrar tu peso ideal es la siguiente: (peso corporal en kilogramos)/(altura en metros)²
¿Qué es el índice de masa corporal?
El IMC (Índice de Masa Corporal) indica la relación entre tu peso y tu altura. En función del resultado de este cálculo y dependiendo de la edad y el sexo, nuestra calculadora de IMC determina un valor que te indica con precisión si tienes un peso normal o no. La tabla de IMC situada a la derecha contiene una clasificación de las diferentes categorías de peso según la edad y, en algunos casos, indica un intervalo entre 2 categorías de peso. Por ejemplo, puedes entrar en la categoría de “peso normal” y, sin embargo, tender ya hacia el “sobrepeso” o el “bajo peso”. En función de tu constitución y estado de salud actuales, puede que necesites ganar o perder peso. Sin embargo, en caso de valores extremos, consulta siempre a tu médico para identificar las posibles medidas a tomar y minimizar los riesgos para tu salud. Encontrarás más información sobre las distintas categorías de peso en los siguientes apartados.
| Edad | Bajo peso | Peso normal | Sobrepeso | Obesidad | Obesidad grave |
|---|---|---|---|---|---|
| 18-24 | < 20 | 20-25 | 25-30 | 30-40 | > 40 |
| 25-34 | < 21 | 21-26 | 26-31 | 31-41 | > 41 |
| 35-44 | < 22 | 22-27 | 27-32 | 32-42 | > 42 |
| 45-54 | < 23 | 23-28 | 28-33 | 33-43 | > 43 |
| 55-64 | < 24 | 24-29 | 29-34 | 34-44 | > 44 |
| 65+ | < 25 | 25-30 | 30-35 | 35-45 | > 45 |
| Edad | Bajo peso | Peso normal | Sobrepeso | Obesidad | Obesidad grave |
|---|---|---|---|---|---|
| 18 - 24 | < 19 | 19 - 24 | 24 - 29 | 29 - 39 | > 39 |
| 25 - 34 | < 20 | 20 - 25 | 25 - 30 | 30 - 40 | > 40 |
| 35 – 44 | < 21 | 21 - 26 | 26 - 31 | 31 - 41 | > 41 |
| 45 - 54 | < 22 | 22 - 27 | 27 - 32 | 32 - 42 | > 42 |
| 55 - 64 | < 23 | 23 - 28 | 28 - 33 | 33 - 43 | > 43 |
| 65+ | < 24 | 24 - 29 | 29 - 34 | 34 - 44 | > 44 |
NOTA: Las personas muy atléticas suelen tener un índice de masa corporal muy elevado. Por eso es preferible que no se basen únicamente en esta tabla y que realicen también un análisis de la grasa corporal.
Interpretar
tu IMC

Peso normal
El peso normal es el peso natural o ideal de una persona. También depende de la edad y el sexo. En las mujeres jóvenes, es aconsejable tener un índice de masa corporal entre 19 y 24, mientras que en los hombres de la misma edad el IMC ideal se sitúa entre 20 y 25.
Estos intervalos de valores indican que el peso y la altura están en perfecta armonía. Quienes tienen un peso normal probablemente han tomado hasta ahora las decisiones adecuadas en cuanto a alimentación y estilo de vida, a no ser que estén especialmente bendecidos por la naturaleza. Una dieta equilibrada y suficiente actividad física te ayudarán a mantener este peso ideal.
Sobrepeso
El término sobrepeso puede abarcar tres categorías: exceso de peso (IMC entre 24 y 30 en mujeres y entre 25 y 30 en hombres), adiposidad (es decir, obesidad, con un IMC entre 30 y 40 en hombres y mujeres) y adiposidad grave (con un IMC superior a 40 en hombres y mujeres). Si tienes sobrepeso, deberías consultar a un médico y a un nutricionista, ya que existe un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
Para hacerte una idea más precisa de tu tipo de exceso de peso, puedes analizar con tu médico la composición de tu cuerpo en términos de porcentaje de grasa corporal, masa muscular y agua. A partir de ahí, podréis definir objetivos que no se centren únicamente en reducir el peso corporal. Una herramienta especialmente práctica para medir tus progresos es la cinta métrica. Al inicio de tu nuevo programa de alimentación, mide los puntos críticos: vientre, cintura y pecho. En intervalos regulares, o cuando notes que la ropa te queda más holgada, vuelve a medir estas zonas.
IMPORTANTE SABERLO: las posibles fluctuaciones de peso debidas a la retención de líquidos o a tu ciclo menstrual, que en la báscula se traducen en algún kilo de más, no deberían afectar a tu ánimo. Con la cinta métrica comprobarás que sigues perdiendo centímetros.


Bajo peso
Para el organismo, tener bajo peso es incluso más preocupante que tener sobrepeso. Una mujer presenta bajo peso cuando su IMC es inferior a 19, mientras que en el caso de un hombre el umbral es 20. Si tienes bajo peso, también deberías acudir al médico para recibir asesoramiento nutricional. El bajo peso puede deberse a varios factores. Si se debe a una decisión voluntaria como el rechazo a la comida o carencias alimentarias (anorexia) o a los vómitos provocados (bulimia), te aconsejamos encarecidamente que consultes a un médico. Estos trastornos alimentarios pueden afectar tanto a hombres como a mujeres, independientemente de la edad. En muchos casos es necesaria la intervención del entorno social y de especialistas para conseguir un cambio en la alimentación y un seguimiento psicológico a largo plazo.
Otras causas de bajo peso son enfermedades metabólicas como el hipertiroidismo o la diabetes, parásitos, enfermedades inflamatorias del intestino como la enfermedad de Crohn, intolerancias alimentarias o enfermedades hepáticas. Factores psicológicos como el estrés también pueden provocar falta de apetito y, en consecuencia, bajo peso.
En todos los casos, es importante seguir una alimentación rica en grasas saludables y calorías. Practicar deporte y aumentar la masa muscular también puede contribuir a incrementar el peso corporal.
Adiposidad y adiposidad grave
La adiposidad se define como una obesidad patológica que puede afectar a hombres, mujeres y también a niños, independientemente de la clase social. En hombres y mujeres se habla de adiposidad cuando el IMC se sitúa entre 30 y 40, y de adiposidad grave cuando el IMC es superior a 40. Si obtienes un valor de este tipo, te recomendamos pedir cita con tu médico de cabecera para revisar tu estado de salud, tu tensión arterial y realizar una analítica de sangre. Las enfermedades cardiovasculares suelen asociarse a un IMC elevado. En este contexto, la distribución de la grasa corporal también desempeña un papel clave. En las personas con silueta en “manzana”, la mayor parte de las reservas de grasa se depositan en la zona abdominal y, por tanto, también alrededor de los órganos internos. Por ello están más expuestas a los riesgos de enfermedades cardiovasculares. Las personas con silueta en “pera”, donde la grasa se acumula principalmente en caderas y muslos, presentan un riesgo menor.
Si el cuerpo ingiere demasiadas calorías, es decir, más de las que necesita gastar, el exceso se transforma en grasa. Como consecuencia, con el tiempo se van acumulando kilos de más. Las enfermedades metabólicas, como el hipotiroidismo o la diabetes, así como los cambios hormonales durante el embarazo o la menopausia, son otras razones que explican aumentos de peso tan elevados.
Si padeces adiposidad o adiposidad grave, es absolutamente necesario que reduzcas tu peso corporal. No solo aliviarás tu sistema musculoesquelético, sino que cada kilo menos contribuirá a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, gota, infarto de miocardio o ictus.

Cálculo del IMC:
CASOS ESPECIALES
- Los valores de referencia indicados en este artículo se aplican a hombres y mujeres adultos. El índice de masa corporal no se interpreta de la misma manera en niños y adolescentes, aunque la fórmula de cálculo es la misma; en su caso hay que remitirse a las curvas de crecimiento indicadas en la cartilla de salud.
- Si la persona es especialmente deportista y atlética, puede obtener un IMC elevado sin que exista un exceso de grasa. En ese caso, el resultado del cálculo estará sesgado y será menos representativo.
- La fórmula clásica de cálculo del IMC no es adecuada durante el embarazo.
El IMC en Francia
El índice de masa corporal medio varía mucho de un país a otro. Estas diferencias están relacionadas con varios factores, como los hábitos alimentarios, la regularidad de la actividad física y los ideales de belleza.
Francia se sitúa más bien entre los países con un IMC medio moderado. Según el Estudio Nacional de Nutrición y Salud (ENNS)*, el IMC medio de los franceses fue de 25,6 kg/m2 en 2006, y de 25,8 kg/m2 en 2015, lo que no representa una evolución significativa.
Sin embargo, la obesidad sigue siendo un importante problema de salud pública en Francia. En línea con la tendencia mundial, la tasa de obesidad (17% de la población adulta**) ha aumentado significativamente desde mediados de los años ochenta. Un punto positivo, no obstante: desde 2012, el aumento anual ronda el 0,5 %, mientras que en 2003 era del 5 %.
En Francia, los hombres presentan un IMC medio ligeramente superior al de las mujeres (entre 23 y 24 en mujeres; entre 25 y 26 en hombres). Esta diferencia se debe en parte a que las mujeres sufren una mayor “presión para estar delgadas” que los hombres. Una tendencia que no siempre ha sido así: basta con observar muchos cuadros de los siglos XVII y XVIII, por ejemplo, para comprobarlo. La tendencia actual podría evolucionar en las próximas décadas y, con ella, la diferencia entre el IMC medio de mujeres y hombres en Francia.
* https://www.santepubliquefrance.fr/maladies-et-traumatismes/diabete/articles/enns-etude-nationale-nutrition-sante
** https://solidarites-sante.gouv.fr/systeme-de-sante-et-medico-social/strategie-nationale-de-sante/priorite-prevention-rester-en-bonne-sante-tout-au-long-de-sa-vie-11031/priorite-prevention-les-mesures-phares-detaillees/article/obesite-prevention-et-prise-en-charge
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Para saberlo, puedes utilizar la calculadora de IMC de NIVEA para calcular tu índice de masa corporal, que indica la relación entre tu peso y tu altura. Estos datos se ajustan según tu edad y sexo, y la calculadora obtiene un valor que te indica si tienes un peso normal.
Si tienes realmente bajo peso o sobrepeso, ambos son perjudiciales para tu salud. Ha llegado el momento de actuar. Lo mejor es consultar a un médico y contar con la ayuda de un nutricionista.
No obstante, incluso si ya has alcanzado tu peso ideal, nuestros consejos pueden ayudarte a mantenerlo.
Comprar un vestido bonito para el buen tiempo, probarse bañadores pensando en las vacaciones, una cita importante: son muchas las razones por las que nos ponemos a dieta para bajar de peso. Y a menudo exigimos resultados muy rápidos, como perder 10 kilos en dos semanas.
Sin embargo, un régimen de adelgazamiento no suele permitir obtener este tipo de resultados. El problema, en realidad, es el siguiente: es muy difícil seguir una dieta estricta a largo plazo.
Tras una o dos semanas, quizá algo más en el caso de las personas con más fuerza de voluntad, solemos abandonar. Volvemos a comer chocolate, nos concedemos “excepcionalmente” una pizza y caemos en la tentación del pan recién hecho con queso al llegar a casa del trabajo. Poco después, la dieta se ha convertido ya en un recuerdo lejano y retomamos nuestros antiguos hábitos alimentarios.
El problema es que, en ese punto, nuestro cuerpo se “venga” del periodo de restricción al que lo hemos sometido, y aparece el famoso efecto yo-yo.
Todos los procesos metabólicos se han ajustado al mínimo, por lo que nuestro metabolismo basal desciende. Este ritmo se mantiene bajo incluso después de terminar la dieta. En cuanto volvemos a comer con normalidad, cada caloría extra se refleja sin piedad en la báscula...


Para saberlo, puedes utilizar la calculadora de IMC de NIVEA para calcular tu índice de masa corporal, que indica la relación entre tu peso y tu altura. Estos datos se ajustan según tu edad y sexo, y la calculadora obtiene un valor que te indica si tienes un peso normal.
Si tienes realmente bajo peso o sobrepeso, ambos son perjudiciales para tu salud. Ha llegado el momento de actuar. Lo mejor es consultar a un médico y contar con la ayuda de un nutricionista.
No obstante, incluso si ya has alcanzado tu peso ideal, nuestros consejos pueden ayudarte a mantenerlo.
Te ruge el estómago del hambre y sales a hacer la compra...
¡MALA IDEA! No vuelvas a cometer este error si quieres perder peso de forma saludable.
¿Por qué? Ir con el estómago vacío hace que compremos de más. Cuando tenemos hambre, tendemos automáticamente a llenar el carrito de forma compulsiva y con menos alimentos saludables.
Nuestro consejo: si tienes hambre, tómate antes un pequeño tentempié saludable. Después, haz una lista de la compra y cíñete a ella. Así evitarás las compras impulsivas.


Si consigues hacer ejercicio 30 minutos al día, tus músculos se fortalecerán, tu piel se volverá más firme y la grasa empezará a desaparecer.
Tu salud también se beneficiará: tu sistema inmunitario se reforzará, tus huesos y articulaciones se harán más fuertes y se reducirá el riesgo de enfermedades como la diabetes, el infarto de miocardio, la depresión o el ictus.
Y, además, ¡te sentirás de maravilla! ¿Te hemos convencido?
Aquí tienes algunos consejos de fitness y ejercicios prácticos para ponerte en forma y conseguir una piel tersa y un cuerpo firme.
Un ejercicio sencillo para tonificar los glúteos:
- Ponte de pie, apóyate en el respaldo de una silla o en una mesa para estabilizarte y mantén la espalda recta, contrayendo el abdomen.
- Coloca la mano izquierda en la cadera.
- Estira la pierna izquierda y levántala hacia un lado hasta que notes el estiramiento en el glúteo izquierdo.
- Mantén la posición unos segundos y baja de nuevo la pierna.
- Realiza de 10 a 16 repeticiones y descansa 20 segundos.
- A continuación, eleva la misma pierna a la misma posición y contrae el músculo de 10 a 16 veces.
- Descansa 20 segundos y repite la serie de contracciones.
- Cambia de pierna y repite el ejercicio.
- Si notas que solo con levantar la pierna ya trabajas suficiente, relájala y céntrate únicamente en la elevación.

Por eso, si quieres alcanzar tu peso objetivo, deberías optar por bebidas sin azúcar. Los mejores líquidos para adelgazar son el agua y el té sin azúcar, al menos 2 litros al día. Si el agua sola te resulta demasiado aburrida, puedes darle más sabor fácilmente añadiendo hojas de menta fresca, limón o incluso frambuesas o granos de granada: es refrescante y muy saludable.
¿Ascensor o escaleras? ¿Coche o bici? ¿Andar o transporte público? ¿Un paseo o tumbarse en el sofá?
A menudo son los pequeños hábitos diarios los que influyen en nuestra forma física y marcan la diferencia.
Correr o ir al gimnasio no son las únicas actividades que tienen un efecto positivo en nuestro bienestar. ¡Cada movimiento cuenta! Así que aprovecha cualquier ocasión para moverte.


Las personas que comen despacio adelgazan más. Los estudios lo han confirmado: cuanto más tiempo dedicamos a masticar durante las comidas, más claras son las señales de saciedad que envía nuestro intestino y menos cantidad comemos.
Los científicos de la Universidad de Rhode Island han observado que las personas que comen despacio ingieren hasta un 10 % menos de calorías. El motivo es que nuestro cerebro no registra la sensación de saciedad hasta pasados entre 15 y 20 minutos.
Por eso es importante comer con calma y de forma consciente. Apaga la televisión y concéntrate en lo que tienes en el plato. Así percibirás mucho mejor la sensación de estar lleno.
Si sigues estos 8 sencillos consejos, deberías notar resultados rápidamente... y también podrás mantener tu peso ideal a largo plazo.
¡Te apoyamos para que consigas tu objetivo!