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Reírse es bueno para la piel y para el alma

Las emociones positivas nos ayudan a estar felices y sanos:activan la circulación y  los músculos risorios; también nuestra piel está más fresca y radiante al reflejar nuestro yo interior. Por eso al sonrojarnos, palidecer o tener la piel de gallina, nuestra piel delata nuestras emociones.