Estimulación táctil: Ciencia y supervivencia

Estimulación táctil: Ciencia y supervivencia

A menudo, los bebés prematuros dejan de respirar, pero un simple contacto físico los estimula para volver a hacerlo. Sin embargo, en la vida diaria de los hospitales, resulta difícil para las enfermeras llegar a tiempo a cada uno de los bebés prematuros. Por suerte, un grupo de investigadores en Leipzig ha desarrollado un método que puede utilizarse para estimular de forma casi mecánica a los bebés prematuros. NIVEA respalda este proyecto de investigación que aumenta las posibilidades de supervivencia de los bebés prematuros.

¿Cómo funciona?

Un suave masaje en los pies estimula a los bebés prematuros para que vuelvan a respirar.

Cada año, nacen alrededor de 15 millones de bebés prematuros en todo el mundo. La mayoría de ellos deben recibir tratamiento y permanecer bajo supervisión médica en la unidad de cuidados intensivos. Uno de los problemas que presentan es la respiración. Aunque los bebés prematuros son capaces de respirar de forma autónoma, a menudo dejan de hacerlo. La parada respiratoria, o apnea, puede producirse hasta 15 veces por hora. Como resultado, disminuye el nivel de oxígeno en sangre, lo que pone al bebé en grave peligro.

“Nuestro proyecto pretende acabar con las frecuentes paradas respiratorias de los bebés prematuros más rápido de lo que se ha hecho hasta ahora.”

Catedrático Martin Grunwald

Director del Laboratorio de Investigación Háptica de Leipzig

El catedrático Martin Grunwald y su equipo del Laboratorio de Investigación Háptica de la Universidad de Leipzig han encontrado una solución muy sencilla : un manguito de aire a presión situado en el pie del bebé prematuro se bombea durante un breve período de tiempo.

 

Sobre el proyecto (3:07)

15 millones

de bebés prematuros nacen en todo el mundo cada año

15

son las veces por hora que un bebé prematuro puede dejar de respirar

1

contacto físico puede salvar la vida de un bebé prematuro

“Nuestro estimulador debería poder utilizarse en todo el mundo para controlar mejor las peligrosas fases de apnea.“

Catedrático Martin Grunwald