
6 beneficios del
ácido láctico en el cuidado de la piel
El ácido láctico es un alfa hidroxiácido (AHA) hidrosoluble que se produce de forma natural en el cuerpo cuando este descompone la glucosa para obtener energía adicional en situaciones de menor oxigenación de los tejidos. También se encuentra en una gran variedad de alimentos fermentados, como productos lácteos, verduras encurtidas y pan, entre otros. En el cuidado de la piel, el ácido láctico es conocido por su capacidad para eliminar las células muertas y mejorar la textura de la piel.
Por esta razón, suele encontrarse en limpiadores, exfoliantes y sérums, donde se aprovechan sus propiedades exfoliantes en la superficie de la piel, así como sus propiedades hidratantes y antiedad. El ácido láctico también ayuda a mantener el pH ligeramente ácido de la piel, preservando la barrera cutánea natural.
¿Qué hace el ácido láctico
por la piel?

El ácido láctico ayuda a eliminar las células muertas de la superficie más externa de la piel rompiendo los enlaces que las mantienen unidas. Esto facilita su desprendimiento y deja al descubierto células nuevas y más frescas. Con el tiempo, una exfoliación regular con ácido láctico puede favorecer una tez más suave y una textura de la piel visiblemente mejorada.
Gracias a sus propiedades humectantes, el ácido láctico atrae y retiene la humedad, lo que mejora la flexibilidad de la piel. También puede ayudar a preservar la barrera de hidratación natural de la piel junto con las ceramidas, lo que favorece aún más la retención de agua y lo hace adecuado para personas con piel deshidratada.
El tono de la piel se considera desigual cuando presenta zonas con hiperpigmentación, manchas oscuras o enrojecimiento. Aunque todos estos factores son completamente naturales y no es necesario preocuparse por ellos (en caso de duda, no dudes en consultar a un médico), su apariencia podría reducirse con el uso regular de ácido láctico. Esto se debe en parte a sus propiedades exfoliantes, pero también podría estar relacionado con el hecho de que puede ayudar a reducir la producción de melanina, responsable de la pigmentación cutánea.
El colágeno es un componente esencial de la piel que ayuda a mantener su elasticidad y firmeza. A medida que envejecemos, la producción de colágeno suele disminuir, lo que conduce a la aparición natural de líneas de expresión y arrugas. Además, sus propiedades exfoliantes pueden contribuir a la regeneración de nuevas células cutáneas y favorecer la producción de colágeno y elastina, lo que puede dar lugar a una piel con más volumen y aspecto más terso.

Las propiedades exfoliantes del ácido láctico también pueden ayudar a aumentar la penetración de otros productos de cuidado de la piel. Esto se debe a que la acumulación de células muertas puede formar una barrera que dificulte la acción de las fórmulas, por lo que su eliminación permite que los productos penetren mejor y ofrezcan resultados más eficaces.
El ácido láctico puede ayudar a aliviar algunos síntomas del acné. Sus propiedades exfoliantes pueden contribuir a desprender las células muertas que, de otro modo, podrían obstruir los poros y favorecer la aparición de imperfecciones.
Ácido láctico para la piel:
usos y aplicación
El ácido láctico se utiliza en una amplia variedad de aplicaciones que aprovechan sus distintos beneficios. En concentraciones bajas, puede encontrarse en limpiadores, tónicos e hidratantes, mientras que las concentraciones más altas suelen emplearse en productos activos específicos, como los sérums.
Es aconsejable no usar con demasiada frecuencia concentraciones elevadas de ácido láctico. Un uso excesivo puede provocar una exfoliación excesiva, que podría alterar la barrera natural de la piel. Consulta siempre la etiqueta del producto para conocer la frecuencia de uso recomendada.
Siempre que utilices productos con alta concentración de ácido láctico, procura aplicar después un protector solar en las zonas tratadas. Lo mismo se aplica a cualquier tipo de exfoliante químico, que suele aumentar la sensibilidad de la piel al sol. Es una buena idea adquirir el hábito de aplicar un protector solar con SPF cada mañana al finalizar tu rutina de cuidado facial.
El NNIVEA SUN Derma Skin Clear Fluido Solar SPF 50+ es ideal para quienes buscan incorporar un SPF eficaz a su rutina. Su fórmula ligera es resistente al sudor, se puede aplicar bajo el maquillaje y se absorbe de inmediato para un acabado invisible.

- Embarazo:
Durante el embarazo, la piel de la mujer puede volverse más sensible y reactiva debido a los cambios hormonales. El ácido láctico se considera generalmente seguro para su uso tópico; sin embargo, se recomienda que las mujeres embarazadas tengan precaución y consulten a un dermatólogo antes de utilizar productos que contengan concentraciones altas de ácido láctico. En cualquier caso, revisa siempre las instrucciones del envase antes de usar el producto.
- Veganismo:
Es posible obtener ácido láctico a partir de diversas fuentes, tanto vegetales como animales. Las alternativas veganas a los productos de cuidado de la piel convencionales suelen emplear ácido láctico de origen vegetal. Si no estás seguro de si un ingrediente concreto de tu producto es de origen vegetal o no, ponte en contacto con el fabricante.
- Sensibilidad:
Aunque el ácido láctico se considera uno de los AHA más suaves, el uso de concentraciones altas puede provocar sensibilidad en la piel de las personas propensas a este tipo de reacciones. Puedes estar tranquilo: los productos NIVEA se someten a rigurosas pruebas dermatológicas para garantizar que sean seguros para tu piel.
Ácido láctico en el cuidado de la piel
El ácido láctico es un alfa hidroxiácido (AHA) hidrosoluble que se encuentra de forma natural en alimentos fermentados. El cuerpo también lo produce cuando, ante una menor disponibilidad de oxígeno, necesita generar más energía a través de la descomposición de la glucosa.
En el cuidado de la piel, el ácido láctico es conocido por su capacidad para eliminar las células muertas, mejorar la textura de la piel y ayudar a mantener la barrera de hidratación natural. El ácido láctico se utiliza habitualmente en limpiadores, exfoliantes y sérums, donde actúa principalmente en la superficie para exfoliar las células muertas y, al mismo tiempo, contribuir a que la piel mantenga un pH equilibrado.
Beneficios del ácido láctico para la piel:
resumen
El ácido láctico es un alfa hidroxiácido (AHA) que el cuerpo produce de forma natural al descomponer moléculas de glucosa. El uso regular de ácido láctico favorece la exfoliación y la renovación celular, la hidratación y la retención de la humedad, al tiempo que contribuye a equilibrar el tono de la piel y estimular la producción de colágeno. Para quienes siguen un estilo de vida vegano, existen alternativas de ácido láctico no procedentes de animales. Incorporar el ácido láctico a una rutina de cuidado de la piel bien estructurada puede contribuir a una textura y un tono de la piel visiblemente mejorados.