
Cómo construir una rutina de cuidado de la piel:
ORDEN Y CAPAS

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Una rutina de cuidado de la piel es mucho más que una serie de pasos: es una práctica constante que mima tu piel y favorece su salud y luminosidad global. Las rutinas de cuidado de la piel implican una selección cuidadosa de productos y un orden específico de aplicación que trabajan para responder a las necesidades únicas de tu piel.
Una rutina bien diseñada no sólo ayuda a mantener el equilibrio natural de la piel, sino que también ofrece un momento de autocuidado. Tanto si quieres una piel más clara, un aspecto más juvenil o simplemente un momento para mimarte, una rutina de cuidado de la piel constante es clave para conseguir una piel de aspecto más saludable.
En esta guía completa, NIVEA repasa todo lo que necesitas saber sobre cómo ordenar y aplicar en capas tus productos de cuidado de la piel para conseguir una piel más sana.
Qué es una
RUTINA DE CUIDADO DE LA PIEL
Una rutina de cuidado de la piel se refiere a una secuencia estructurada de pasos y productos destinada a mantener y mejorar la salud, el aspecto y el estado general de la piel. Incluye pasos que se realizan a diario o con regularidad para limpiar, tratar y proteger la piel frente a distintos factores ambientales y posibles afecciones cutáneas.
Los pasos típicos de una rutina de cuidado de la piel incluyen limpiar para retirar impurezas, aplicar tratamientos específicos como sérums para preocupaciones concretas, hidratar para nutrir y añadir protección solar para proteger la piel de los dañinos rayos UV.
Los productos y pasos concretos pueden variar según los tipos de piel de cada persona, sus preocupaciones y objetivos. Una rutina de cuidado de la piel bien pensada no sólo favorece una piel con aspecto más saludable, sino que también fomenta la sensación de autocuidado y bienestar.
5 beneficios de una
RUTINA DE CUIDADO DE LA PIEL CONSTANTE
- Mantener la salud de la piel:La piel es el órgano más grande del cuerpo y actúa como barrera protectora frente al entorno. Una rutina de cuidado de la piel eficaz ayuda a mantener la integridad de esta barrera, protegiendo la piel frente a contaminantes, toxinas y dañinos rayos UV.
- Prevenir afecciones cutáneas:Un cuidado regular de la piel puede ayudar a prevenir diversas afecciones cutáneas como el acné, la sequedad, el exceso de grasa, el enrojecimiento y otras. Usar los productos y técnicas adecuados ayuda a mantener la piel equilibrada y a minimizar el riesgo de desarrollar estos problemas.
- Antiedad:Una rutina de cuidado de la piel constante puede ayudar a ralentizar los signos de envejecimiento. Algunos productos, como las cremas hidratantes y los sérums, pueden ayudar a reducir la apariencia de líneas de expresión, arrugas y manchas de la edad, haciendo que tu piel parezca más joven con el tiempo.
- Aumentar la confianza:Cuidar tu piel puede mejorar tu autoestima y tu confianza. Cuando tu piel se ve y se siente más sana, es más probable que te sientas bien con tu aspecto.
- Beneficios a largo plazo:La constancia es clave en el cuidado de la piel. Los beneficios de una buena rutina de cuidado de la piel se hacen más evidentes con el tiempo. Aunque quizá no veas resultados inmediatos, mantener la rutina puede generar mejoras significativas a largo plazo.
Rutina de cuidado de la piel
ORDEN Y CAPAS
Al aplicar los productos en capas es importante empezar por las fórmulas más ligeras, como limpiadores, tónicos y sérums, y después avanzar hacia productos más densos como las cremas hidratantes, de manera que cada producto pueda penetrar bien en la piel y aportar los beneficios previstos.

No todo el mundo necesita una rutina complicada de 10 pasos, ya que las necesidades de cuidado de la piel pueden variar según el tipo de piel y las preocupaciones individuales. Una rutina básica de cuidado de la piel en 3 pasos que incluya limpieza, hidratación y protección solar puede ser suficiente para algunas personas.
Tener una rutina más extensa ofrece soluciones más específicas y avanzadas, que abordan preocupaciones como el envejecimiento, el acné o la hiperpigmentación con productos adicionales como sérums, exfoliantes y mascarillas.
La elección entre una rutina básica, intermedia o avanzada depende de los objetivos y preferencias de cada persona: algunas optan por la sencillez y otras prefieren un enfoque más completo del cuidado de la piel.
Crear una rutina facial de 24 horas:
PASOS A INCLUIR

Paso 1: Limpiar
Empieza tu rutina de cuidado de la piel por la mañana con una limpieza a fondo para retirar suciedad e impurezas y preparar la piel para absorber los ingredientes nutritivos de tu rutina de cuidado.
Sus beneficios pueden incluir: despierta y refresca la piel, controla el exceso de sebo, ayuda a mantener el pH, favorece la absorción de los productos de cuidado y ayuda a mantener el tamaño de los poros.
¿Puedo saltarme la limpieza?: La limpieza es esencial en cualquier rutina de cuidado de la piel, por lo que no debería omitirse. Una piel bien limpia es la base sobre la que aplicarás tus productos de cuidado.
Consejos: Utiliza un limpiador adecuado para tu tipo de piel, aplícalo suavemente y evita frotar en exceso, utiliza agua tibia, evita ingredientes agresivos como el alcohol y seca el rostro a toques suaves en lugar de frotar.
Paso 2: Tónico
El uso de tónico completa la limpieza matutina retirando los últimos restos de suciedad o residuos y ayudando a equilibrar el pH de la piel.
Los beneficios pueden incluir: equilibra los niveles de pH, elimina residuos que hayan quedado, aporta hidratación, afina los poros y mejora la complexión, potencia la luminosidad y ayuda a controlar ciertas condiciones de la piel.
¿Puedo saltarme el tónico?: En general, el tónico es beneficioso para la piel y para potenciar la luminosidad; sin embargo, en algunas situaciones es correcto prescindir de este paso. Por ejemplo, si sigues una rutina minimalista, si notas reacciones negativas en la piel o si utilizas un producto limpiador y tónico 2 en 1 en el paso 1.
Consejos: usa un tónico adecuado a tu tipo de piel y que trate tus necesidades específicas, aplícalo dando ligeros toques con las yemas de los dedos o con un algodón suave, evita los tónicos que contienen alcohol y no lo uses en exceso (por lo general, más de dos veces al día).
Paso 3: Sérum
Los sérums son productos de textura ligera, rápida absorción y gran capacidad de penetración que ofrecen altas concentraciones de ingredientes activos, formulados para tratar preocupaciones específicas de la piel. Son el gran impulso de cualquier rutina de belleza.
Los beneficios pueden incluir: resultados más rápidos que con las cremas por sí solas, posibilidad de personalizar tu rutina, hidratación adicional, más luminosidad, firmeza o suavidad según su fórmula.
¿Puedo saltarme el sérum?: Omitir el sérum significa perder una gran oportunidad para potenciar tu rutina de cuidado de la piel y tratar preocupaciones específicas. El sérum suele ser el producto más eficaz para lograr los resultados deseados. No obstante, si no tienes preocupaciones concretas o quieres mantener una rutina minimalista de 3 pasos, puedes plantearte prescindir de él.
Consejos: elige un sérum que trate tu principal preocupación, infórmate sobre lo que hace cada ingrediente (por ejemplo, vitamina C para iluminar, ácido hialurónico para hidratar), deja pasar de 1 a 2 minutos para que se absorba por completo y recuerda que una pequeña cantidad es suficiente.

Paso 4: Contorno de ojos
Las cremas para el contorno de los ojos están específicamente formuladas para nutrir la delicada piel de esta zona, ayudando a tratar preocupaciones frecuentes como las ojeras, la hinchazón y las patas de gallo. También pueden utilizarse después de la crema hidratante, siempre que dejes la zona de la ojera libre para su aplicación.
Sus beneficios pueden incluir: Acción específica sobre problemas habituales como ojeras o bolsas, prevención de los signos de envejecimiento, mejora de la textura y la hidratación, aplicación de maquillaje más uniforme.
¿Puedo saltarme el contorno de ojos?: Las personas más jóvenes sin preocupaciones específicas en la zona de la ojera o quienes desean mantener una rutina básica pueden decidir prescindir de la crema de contorno. Las personas con piel grasa también pueden encontrar suficiente la hidratación de su crema facial en esta zona.
Consejos: Elige un contorno de ojos que responda a tus preocupaciones, aplícalo dando suaves toques con el dedo anular evitando acercarte demasiado al globo ocular, empieza aplicando poca cantidad y añade más sólo si es necesario, sé paciente con los resultados.

Paso 5: Hidratante - Crema de día
Las cremas de día proporcionan hidratación esencial a lo largo del día, ayudando a que la piel se sienta flexible y se vea en su mejor versión. También ayudan a proporcionar protección diaria frente a los factores de estrés ambientales.
Sus beneficios pueden incluir: hidratación, protección solar (si contienen SPF), protección frente a los radicales libres, apoyo a la barrera cutánea, base para el maquillaje y acciones adicionales específicas según la fórmula (antiedad, potenciadora de la luminosidad, etc.).
¿Puedo saltarme la hidratación?: La hidratación se recomienda incluso en las rutinas básicas de cuidado de la piel: es un paso esencial y, por ello, no es aconsejable omitirlo. Sólo quienes tienen la piel especialmente grasa pueden decidir prescindir de la crema de día y aplicar en su lugar un protector solar ligero; aun así, se recomienda que encuentren una crema hidratante formulada para su tipo de piel que ayude a controlar el exceso de sebo y prevenir los brotes.
Consejos: Elige una crema de día adecuada para tu tipo de piel y tus preocupaciones; el SPF aporta protección adicional, aplica más cantidad que en el sérum y dale tiempo para absorberse (sobre todo si vas a usar maquillaje), reparte pequeños puntos de producto por todo el rostro y el cuello antes de masajearlo suavemente hasta que se absorba.
Paso 6: SPF
El SPF (Sun Protection Factor) es esencial para mantener la piel protegida de los dañinos rayos UV durante todo el día, ya que pueden causar daños. La luz solar suele ser la principal causa de muchas preocupaciones de la piel, como las manchas oscuras y el envejecimiento prematuro, por lo que este paso es clave para preservar una complexión radiante.
Los beneficios pueden incluir: protección UVA/UVB, prevención de manchas oscuras inducidas por el sol, prevención del fotoenvejecimiento, mantenimiento de la salud de la piel y protección frente a la quemadura solar.
¿Puedo saltarme el SPF?: El SPF es esencial para la salud de la piel, incluso en rutinas minimalistas. Debe aplicarse siempre que la piel vaya a estar expuesta a la luz solar para protegerla de los daños.
Consejos: busca un SPF30 o superior, aplica una cantidad generosa y reaplica con frecuencia, revisa las fechas de caducidad de tu protector solar y evita el sol durante las horas de máxima intensidad.
Paso 1: Limpiar
Diferencias frente a la mañana: Mientras que por la mañana se trata de refrescar y despertar la piel, por la noche el objetivo es retirar el maquillaje, el protector solar, la suciedad y las impurezas acumuladas a lo largo del día y prepararla para los productos de cuidado nocturno.
Sus beneficios pueden incluir: ayuda a prevenir los brotes, mejora la absorción de los productos de cuidado, favorece la renovación celular y apoya los procesos nocturnos de reparación y regeneración.
¿Puedo saltarme la limpieza?: Igual que en la rutina de mañana, no se recomienda omitir la limpieza nocturna salvo que sigas un consejo específico de tu dermatólogo.
Consejos: Es habitual realizar una doble limpieza por la noche, utilizando primero un limpiador oleoso para retirar el maquillaje y el protector solar, seguido de un limpiador acuoso para limpiar la piel en profundidad.

Paso 2: Tónico
Diferencias respecto a la mañana: El uso de tónico por la noche cumple una función muy similar, pero en este caso retira los últimos restos de maquillaje o suciedad acumulada durante el día. También puede ayudar a neutralizar aún más los radicales libres generados a lo largo de la jornada.
Los beneficios pueden incluir: los mismos que en la rutina de día.
¿Puedo saltarme el tónico?: igual que en la rutina de día.
Consejos: igual que en la rutina de día.
Paso 3: Sérum
Diferencias respecto a la mañana: el propósito del sérum sigue siendo muy parecido, aunque puedes considerar tratar preocupaciones diferentes por la noche que por la mañana.
Los beneficios pueden incluir: los mismos que en la rutina de día.
¿Puedo saltarme el sérum?: igual que en la rutina de día.
Consejos: por la noche puede ser buena idea elegir un sérum específicamente formulado para hidratar y reparar la piel durante el descanso nocturno; aquellos que contienen ácido hialurónico son especialmente adecuados para ello. Usar el mismo sérum por la mañana y por la noche es perfectamente válido, aunque alternarlos puede ayudarte a tratar diferentes necesidades.
Paso 4: Tratamientos específicos
Diferencias frente a la mañana: Aunque podrías aplicar estos tratamientos (como retinoides para antiedad o tratamientos contra el acné) por la mañana, estos productos pueden hacer que tu piel sea más sensible a la luz solar, por eso se recomienda utilizarlos principalmente por la noche.
Sus beneficios pueden incluir: acción localizada, trabajo coordinado con el proceso natural de reparación de la piel y cuidado preventivo.
¿Puedo saltarme los tratamientos específicos?: Si no tienes zonas concretas de preocupación o sigues las recomendaciones de un especialista, puedes prescindir de este paso.
Consejos: Introduce estos tratamientos de manera gradual, sigue siempre las instrucciones del envase y aplica SPF al día siguiente, ya que algunos tratamientos pueden aumentar la sensibilidad de la piel.
Paso 5: Contorno de ojos
Diferencias frente a la mañana: El contorno de ojos cumple una función muy similar en la rutina nocturna que en la de mañana, por lo que puedes seguir los mismos consejos.
Paso 6: Hidratante - Crema de noche
Diferencias frente a la mañana: Mientras que la crema de día proporciona apoyo y protección a la piel durante el día, la crema de noche aporta nutrición intensiva, apoyando el proceso natural de regeneración y reparación. Las cremas de noche suelen tener fórmulas más ricas, centradas en la hidratación intensa y la restauración de la barrera cutánea más que en la protección.
Sus beneficios pueden incluir: apoyar el proceso natural de regeneración y reparación de la piel mientras duermes, despertar con la piel más fresca, cubrir las necesidades de hidratación nocturna y ofrecer una mayor concentración de ingredientes activos.
¿Puedo saltarme la crema de noche?: Igual que con la hidratación por la mañana, en general no se recomienda prescindir de ella por la noche. Saltarse este paso puede hacer que la piel se deshidrate durante la noche y además perderás la oportunidad de apoyar sus procesos naturales de regeneración y reparación.
Consejos: Busca una crema de noche que complemente tu crema de día, combinándolas para ofrecer un cuidado 24 horas que mantenga la piel sana y nutrida mientras se tratan preocupaciones cutáneas específicas.


Puedes integrarlas en tu rutina semanal para aportar beneficios específicos a la piel. Normalmente se utilizan entre 1 y 3 veces por semana, según las necesidades y objetivos de tu rutina de cuidado facial. Existen distintos tipos de mascarillas, como las mascarillas en tejido, las de arcilla, las hidratantes o las exfoliantes.
Sus beneficios pueden incluir: Son muy numerosos y dependen del tipo de mascarilla que utilices; por lo general todas contienen un concentrado de ingredientes activos para tratar preocupaciones específicas. También son una excelente incorporación para una sesión de cuidado intensivo y relajación. Su uso regular puede potenciar la eficacia de tu rutina facial diaria.
¿Puedo saltarme las mascarillas?: La mayoría de las personas puede beneficiarse de un tratamiento semanal con mascarilla; sin embargo, si tu piel está sana y estás contento con tu tez, puedes decidir prescindir de ellas.
Consejos: Elige una mascarilla que complemente los objetivos de tu rutina diaria, aplícala sobre la piel limpia, sigue las instrucciones del envase, úsala en un entorno relajado, guárdala en la nevera para una mayor sensación de frescor (consulta primero las instrucciones del envase, ya que esto puede afectar a la eficacia de los ingredientes) y masajea el exceso de fórmula tras su uso o retíralo suavemente con un algodón.
Según tu tipo de piel y tus necesidades, deberías exfoliar como parte de tu rutina de cuidado facial de noche después de la limpieza entre 2 y 3 veces por semana para conseguir una limpieza más profunda. Esto ayudará a retirar la acumulación de células muertas y a favorecer la renovación celular.
Sus beneficios pueden incluir: renovación de la piel, limpieza de poros, mejora del tono y la textura, menor probabilidad de brotes y mayor eficacia de los productos de cuidado.
¿Puedo saltarme la exfoliación?: Es recomendable adquirir el hábito de exfoliar al menos dos veces por semana para limpiar en profundidad, prevenir la obstrucción de los poros y la acumulación de células muertas. Las personas con piel sensible pueden exfoliar con menos frecuencia, mientras que las que tienen la piel grasa pueden hacerlo más a menudo.
Consejos: Elige un exfoliante según las necesidades de tu piel, ya sea un exfoliante mecánico o un exfoliante químico (AHA o BHA), exfolia después de la limpieza, aplícalo suavemente evitando frotar en exceso —deja que los ingredientes hagan el trabajo— y acláralo bien.
Rutinas de cuidado de la piel NIVEA
PARA PREOCUPACIONES ESPECÍFICAS
Rutina de cuidado de la piel antiedad NIVEA Q10 Power Antiarrugas
Las rutinas de cuidado de la piel son esenciales tanto para hombres como para mujeres a la hora de conseguir una piel de aspecto más saludable y radiante. Aunque existen pasos comunes en todas las rutinas, como la limpieza, la hidratación y la protección solar, también puede haber diferencias individuales según el tipo de piel, las preocupaciones y las preferencias personales.
Las rutinas de cuidado de la piel para hombres pueden tener en cuenta factores como el afeitado y el cuidado de la barba, mientras que las rutinas femeninas pueden incluir pasos adicionales como la eliminación del maquillaje. Independientemente del género, es importante entender las necesidades de tu piel y elegir productos que las cubran.
La regularidad es vital, ya que las prácticas constantes de cuidado de la piel conducen a beneficios duraderos. En definitiva, independientemente de tu género, una rutina de cuidado de la piel bien pensada es una inversión en tu autocuidado y en la salud de tu piel.

Una nota sobre las rutinas de cuidado de la piel
PARA DIFERENTES TIPOS DE PIEL
Siempre que sea adecuado, los pasos de la rutina de cuidado de la piel pueden adaptarse a distintos tipos de piel. Este enfoque personalizado garantiza que los productos y tratamientos elegidos se ajusten a las necesidades únicas de cada persona, dando como resultado los mejores resultados posibles para la salud y el aspecto de su piel. Los productos utilizados en las rutinas seleccionadas por NIVEA son aptos para todo tipo de piel.
Independientemente de tu tipo de piel, el protector solar es un imprescindible universal para proteger la piel de los daños causados por los rayos UV. Consultar con un dermatólogo puede ofrecerte orientación personalizada para obtener resultados óptimos.
Crea tu
PROPIA RUTINA
Las rutinas de cuidado de la piel son esenciales para conseguir una piel de aspecto saludable y radiante, independientemente de tu género. Es importante adaptar tu rutina de cuidado de la piel a tu tipo de piel, preocupaciones y preferencias específicas.
Tanto si tienes la piel seca, grasa, sensible, mixta o con tendencia acneica, entender lo que necesita tu piel te permite elegir los productos y pasos adecuados para obtener resultados óptimos.
Sé constante y ten paciencia mientras esperas resultados, y prueba poco a poco distintas opciones si lo necesitas. Si tienes problemas con tu piel, no dudes en consultar a un dermatólogo o a tu médico de cabecera para obtener más orientación.




















