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Limpieza facial NIVEA
Preguntas frecuentes
Lo ideal es lavar el rostro dos veces al día con un gel limpiador facial de NIVEA. Un gel limpia en profundidad y ayuda a mantener el equilibrio natural de hidratación de la piel. Para piel normal o piel mixta, también puede resultar interesante utilizar una mousse limpiadora para eliminar el maquillaje y purificar la piel. No solo limpia a fondo, sino que además es delicada con la piel. Su ligera espuma tiene un aroma deliciosamente fresco, se aplica fácilmente y deja una agradable sensación de nutrición después de aclarar. Si tienes más bien piel mixta, un producto de limpieza facial con efecto exfoliante (wash & scrub) es tu mejor opción para la limpieza diaria. Los exfoliantes faciales reducen el exceso de sebo sin alterar el equilibrio de la piel. Las partículas exfoliantes limpian los poros y ayudan a reducir las imperfecciones a largo plazo, evitando eficazmente la aparición de nuevas.
Una limpieza suave es fundamental para la piel seca y sensible. Tus productos de limpieza deben ser respetuosos con la piel, aportar la hidratación adecuada y no irritarla. Descubre más sobre los productos de limpieza para piel sensible de NIVEA: un fluido limpiador disuelve el maquillaje y la máscara de pestañas y aporta hidratación a la piel. Los fluidos más recientes de este tipo se basan en la innovadora tecnología micelar. Con esta tecnología, el maquillaje y las partículas de suciedad quedan atrapados y se eliminan sin necesidad de frotar. Con este método de limpieza facial suave, reduces el enrojecimiento, alivias la sensación de tirantez y combates las zonas secas. También se recomienda una leche limpiadora para la piel seca y sensible. Como suelen tener fórmulas muy suaves, se mantiene el equilibrio natural de la piel y las impurezas se eliminan de forma eficaz. ¿Y si vas con prisa? Entonces las prácticas toallitas limpiadoras son justo lo que necesitas.
Para la limpieza de la piel con imperfecciones se recomienda un exfoliante con finos gránulos exfoliantes. La exfoliación elimina las células muertas y estimula la renovación celular y la circulación. Desde la fase de limpieza notarás un tono de piel más luminoso y uniforme. Si utilizas maquillaje para disimular las imperfecciones, la limpieza resulta aún más importante. Después de limpiar, es esencial un tratamiento purificante: tu mejor opción es un tónico facial. Ayuda a restablecer el equilibrio de la piel, elimina los últimos restos de suciedad y maquillaje y garantiza que la piel esté perfectamente preparada para recibir otros productos de cuidado. Solo tienes que aplicar unas gotas de tónico en un disco de algodón y después dar suaves toques sobre la piel.










