Consejos para mejorar la circulación de las piernas

Varices, piernas cansadas… ¿Te suena? Seguramente sí, y por eso te interesa saber cómo mejorar la circulación de las piernas y acabar con esos problemas que no son meramente estéticos, sino que también repercuten en nuestro bienestar.

Es cierto que estas cuestiones progresan con la edad pero no hay que desanimarse ya que hay mucho que podemos hacer al respecto. Así, podemos acudir a alimentos para mejorar la circulación e infinidad de ejercicios que –si ponemos empeño en su práctica– ayudan a mejorar el problema o reducir sus efectos.

¿En qué consiste la mala circulación?

Antes que nada, conviene que dejemos claro el concepto y por qué surge este problema. En concreto, hablamos de un inadecuado retorno de la sangre al corazón que se queda retenida en las piernas. Uno de los síntomas más evidentes es la aparición de varices.

Estamos ante un cuadro que afecta al 30 % de los adultos españoles con una incidencia que aumenta con la edad.

Además, es especialmente común entre los profesionales que permanecen de pie durante muchas horas como los asistentes en los puntos de venta. Este sector tiene predisposición al desarrollo de varices que se concentran, sobre todo, en la parte posterior de las rodillas.

También en ciertos momentos de la vida, como un embarazo, los problemas de circulación son más habituales y tenemos que esmerarnos para combatirlos. Y por supuesto, los malos hábitos como el tabaco el alcohol y la falta de sueño agravan este problema a marchas forzadas.

¿Qué podemos hacer para mejorar la circulación?

Hay varias maneras de abordar con eficacia este problema. Así, podemos tratar de atajarlos con la introducción en nuestra dieta de una serie alimentos para mejorar la circulación, además de la realización de ejercicios específicos e incluso cremas cosméticas concebidas especialmente para ayudarnos a atajar esta dolencia.

Vamos a hablar en primer lugar de la importancia de una dieta adecuada.

Alimentos para mejorar la circulación

  • Mantener una correcta hidratación bebiendo al menos dos litros de agua diarios.
  • Evitar alimentos ricos en sal y los procesados.
  • Introducir frutas con alto contenido en vitamina C como los cítricos. Conviene recordar que esta vitamina refuerza las paredes de los vasos sanguíneos.
  • Consumir alimentos con abundancia de omega 3 pues fluidifican la sangre. Por lo tanto, no olvides en tu dieta el pescado azul.
  • El ajo y la cebolla gozan de una excelente reputación en casi todos los ámbitos de la salud y la circulación también sale ganando con su incorporación. Esto se debe a la presencia de alicina, una sustancia que previene que se obstruyan los vasos sanguíneos.

En definitiva, seguir una dieta sana impide la retención de líquidos y nos ayuda a combatir esta afección.

Ejercicios que la favorecen la circulación

Pero si quieres ir más allá e intentar a toda costa frenar el avance de las varices y el cansancio de piernas, puedes preparar toda una ofensiva de ejercicios que son sencillos y que facilitan el retorno de la sangre al corazón. En general, las posturas invertidas o poner las piernas a mayor altura que el cuerpo son prácticas fáciles y que ayudan mucho al retorno venoso. De esta manera, evitarás su acumulación en las venas de las piernas:

  • Hacer la bicicleta: Te puedes tumbar en el suelo o en una colchoneta, asegúrate de apoyar bien la espalda contra el suelo, coloca las manos en la nuca, eleva las piernas y simula el movimiento del pedaleo en el aire. Lo ideal es repetir con constancia este movimiento.
  • Levantar y bajar las piernas: Te acuestas y levantas las piernas durante varias series con pequeños descansos entre cada ejercicio.
  • Caminar. Sí, un deporte sencillo que, además, ayuda a relajar nuestra mente.

Cremas y productos cosméticos para mejorar la circulación de las piernas

El colofón a todas estas buenas prácticas dietéticas y ejercicios lo puedes encontrar en una crema para mejorar la circulación de las piernas. De hecho, solo un masaje con cualquiera de nuestras cremas reafirmantes facilitará una mejor circulación y ayudará mucho a descongestionar tus piernas.

Un excelente truco final tras ducharte es alternar el agua fría con el agua caliente ya que los contrastes de temperatura estimulan la circulación sanguínea. Así que no olvides esta buena costumbre al rematar tu ducha.

Además, conviene olvidar las prendas que resulten muy ajustadas ya que es posible que dificulten el retorno venoso de la sangre, a no ser que sean medias de compresión, que son muy útiles en casos ya importantes. Recuerda no abusar de los tacones y opta por calzado ancho y cómodo.

En cualquier caso, nunca está de más visitar a un especialista si el problema persiste o se agrava. Aunque ya te adelantamos que con todos estos consejos seguramente tus piernas mejorarán a corto o medio plazo. Eso sí, ¡que no falte la disciplina!