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Suavidad renovada

Recupera la suavidad de tu piel en tan solo 4 semanas

Cuando éramos niños, todos teníamos la piel tersa y suave. Sin embargo, con el paso del tiempo, nuestra piel va perdiendo esas cualidades. Ahora, gracias a nuestra guía de cuidados, podrás recuperar la maravillosa piel suave de tu niñez.

Siente una piel estupenda en tan solo 4 semanas

Di adiós a la sequedad

Da a tu piel un nuevo soplo de vida. Con los cuidados adecuados, un par de trucos para el día a día y una rutina de cuidados adaptada a tus necesidades, disfrutarás de una energía renovada y recuperarás tu resplandor natural. Tómate tu tiempo para desconectar y mimar tu piel. Solo tienes que seguir un par de sencillos consejos sobre nutrición y actividad física, y volverás a tener la piel en forma. Empieza ya hoy a soñar con la piel sedosa, rosada, suave y sin rastro de estrés que lucirás en solo 4 semanas. Porque una piel sin estrés garantiza una mente sin estrés. ¡Allá vamos!

Así de fácil

Tómate tu tiempo

Una piel más suave en solo 4 semanas

  1. Establece una rutina de aseo y cuidado que responda a las necesidades de tu piel.
  2. Cuida tu alimentación. Tu piel también se beneficia de la ingesta de alimentos y bebidas sanos.
  3. Relájate. Cuando estás estresada, tu piel no puede descansar.
  4. Sal a correr o a caminar. Practicar ejercicio es muy saludable para tu piel.

Semana 1: lo que tu piel necesita

A menudo, la sequedad no es más que la forma que tiene tu piel de decirte que le falta algo. Durante esta primera semana, crearemos las condiciones idóneas para garantizar que a tu piel no le falte de nada.

Actívate con una esponja

Esponja

Limpiar tu piel con delicadeza

La piel seca requiere que la trates con delicadeza, también a la hora de limpiarla. Utiliza una esponja y agua tibia. Así estimularás la circulación sanguínea y es una forma agradable de eliminar las células muertas de la piel. Presta atención a la temperatura del agua: cuanto más caliente esté, más hidratación perderá tu piel. Además, usar una vez a la semana un exfoliante con un granulado suave ayudará a eliminar las células muertas y dejará tu piel suave como la seda.

Para más información acerca de cómo cuidar la piel seca, haz clic aquí.

Un exfoliante suave de vez en cuando hace maravillas

Exfoliación suave

Date un baño relajante, te lo mereces

Baño

Desconecta

No hay nada mejor que un buen baño de agua caliente, sobre todo cuando fuera hace frío. Por cierto, ¿sabías que cuando las temperaturas bajan de los cero grados la piel de las mujeres está tres grados más fría que la de los hombres? La circulación sanguínea se ralentiza, a tus células les falta oxígeno y tu piel pierde suavidad. Puedes volver a calentarte en la bañera: solo tienes que relajarte, dejarte llevar y recargar las pilas. A la piel seca le sentarán de maravilla los aceites que decidas añadir al agua, como una cucharada de aceite de oliva o aceites esenciales relajantes. Después de concederse este homenaje, no suele ser necesario usar un producto hidratante.

Hierbas aromáticas

La alimentación también influye en el aspecto de nuestra piel. Así, por ejemplo, a la piel seca no le gustan nada las especias. De hecho, no es raro que la superficie de la piel se enrojezca, tense o caliente como reacción a la ingesta de pimienta, guindillas o jengibre. También en el caso de la sal menos es más, pues esta suele restarle hidratación a la piel. Está muy de moda condimentar los alimentos con hierbas frescas, y son una excelente fuente de vitaminas y minerales. El azafrán, la salvia y el comino negro son algunos de los condimentos que le sientan estupendamente a la piel, ya que estimulan el sistema inmunitario y contienen sustancias antiinflamatorias que alivian la piel.

El romero desintoxica el organismo, mejora la circulación y tiene un efecto tensor. El perifollo no es solo uno de los condimentos más típicos de la cocina francesa, también es una hierba rica en sustancias que ayudan a la piel a mantener un aspecto joven. Pero el secreto mejor guardado del mundo de las hierbas es el diente de león. Con su alta proporción de vitaminas A, B y C y oligoelementos de cobre y zinc, es todo menos una mala hierba. Sus sustancias amargas ayudan a desintoxicar el hígado, lo que también contribuye a que la piel luzca un aspecto fresco. ¡Que aproveche!

¡Para presumir no hay que sufrir!

Hierbas aromáticas

Aplica un hidratante nutritivo sobre tu piel con un suave masaje

Semana 2: lo que le gusta a tu piel y lo que no

Nuestra piel es como nosotros: tiene su propia rutina diaria, hay cosas que le gustan y, a veces, otras que no tanto. Esta semana estudiaremos sus características.

Semana 3: lo que mima tu piel

Tu piel es sensible, así que pórtate bien con ella y dedícale un poco de tiempo cada día. Si te apetece, esta semana también le puedes pedir a tu pareja que se involucre.

Ciertas zonas de tu piel se merecen una dosis extra de cuidado

En la rutina diaria de cuidado, algunas partes del cuerpo –como las espinillas, los codos, los gemelos o los hombros– se nos suelen olvidar con facilidad. Y son precisamente esas zonas las que a menudo presentan una gran sequedad. Por ello, necesitan que les dediques un poco de atención especial de vez en cuando. 

  • Aplica una crema corporal nutritiva como NIVEA Care en esas zonas especialmente secas una vez a la semana.
  • Envuelve las zonas hidratadas con film de cocina transparente y espera aproximadamente 15 minutos a que tu piel absorba la crema.
  • Aprovecha ese tiempo para relajarte y desconectar del estrés diario. ¿Qué tal meditar un poco?
  • Retira el film. Si han quedado restos de crema en la piel, extiéndela masajeando la zona hasta que desaparezca por completo. ¡Listo!

A tu piel le gusta que la mimen

Cremas
Frotar la piel con una toalla áspera después de ducharse quizá suene saludable, pero en realidad estarás dañando la barrera de protección natural de tu piel. Lo mejor es secarse con suaves golpecitos e hidratar tu piel inmediatamente después, cuando aún está ligeramente húmeda.

Semana 4: lo que pone en forma tu piel

Conseguir una piel sana también es cuestión de actividad física. Esta semana realizaremos un par de ejercicios que pondrán nuestra piel en forma y la dejarán relajada y feliz.

El ejercicio te activa

Hacer deporte
Tras solo 10 minutos de actividad física, la piel de todo el cuerpo adquiere ese tono rosado síntoma de una buena circulación. Practicar ejercicio puede mejorar considerablemente el aporte de nutrientes que recibe la piel.

La meditación repone tus niveles de energía

Meditar
Realizar descansos breves y relajantes en tu rutina diaria también contribuye a mejorar el aspecto de tu piel. Así que, cuando el día comience a ponerse frenético, echa el freno por un momento y relájate.

Hazla sudar

El mejor consejo para combatir la piel seca es una sesión de sauna. El calor abre los poros, y el metabolismo de la piel funciona dos veces más rápido de lo habitual. Si utilizas una crema densa o una leche corporal como Q10 Body Milk Reafirmante después de la sauna, los ingredientes activos se absorberán más eficazmente. Según se apunta incluso en un estudio realizado por una clínica dermatológica de Jena (Alemania), sudar «entrena» la piel. El sudor ralentiza el proceso de deshidratación y mejora la circulación sanguínea.

Si a todo esto añades la infusión adecuada, conseguirás poner a punto tu equilibrio interior.

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