Radiación UV y su efecto en el cuerpo

Radiación UV y su efecto en el cuerpo

Cuando brilla el sol, lo hace con todos los colores y longitudes de onda de luz. Y cada uno de sus tipos de radiación tiene efectos distintos. Pero son los rayos UV los más importantes para tu piel.

Datos útiles sobre la radiación UV

Cuando los rayos UV alcanzan tu piel

Los rayos UVA no duelen cuando llegan a la piel, pero penetran en profundidad en las células de la dermis. Crean radicales libres y pueden dañar las células a largo plazo.

Ten cuidado con excederte

Los rayos UVB solo penetran en la epidermis. Son responsables de tu tez bronceada, pero también de quemaduras y cáncer de piel.

Los efectos de la radiación UV son invisibles e imperceptibles

La radiación UV de la luz del sol siempre nos rodea. Proviene tanto de la luz del sol directa como de la indirecta. La intensidad de los rayos UV depende de la estación del año, y es más fuerte en verano que en invierno. Los riesgos asociados a la intensidad de los rayos UV también varían en consecuencia. La proporción de rayos UVB que causan quemaduras por el sol es más elevada en los meses de verano que en los de invierno. Es más, la intensidad de los rayos UVB cambia en el transcurso del día. Puede ser hasta 150 veces más fuerte a mediodía que a las seis de la mañana. Los rayos UVA están sujetos a muchas menos fluctuaciones. Por lo tanto, es importante protegerse de ellos a todas horas. Descubre aquí más cosas sobre cómo proteger tu piel adecuadamente del sol.

La intensidad de la radiación UV

No solo hay radiación UV en verano

La intensidad de la radiación UVB, que puede causar quemaduras por el sol, se encuentra en su punto álgido en los meses de verano, hacia mediodía, cerca del ecuador, en mayores altitudes, además de cerca o dentro del agua, en la nieve o en otras superficies reflectantes.

¿Cuándo brilla con más fuerza el sol?

La radiación UV nos alcanza con una intensidad variable, tanto directamente del sol como indirectamente; por ejemplo, a través del reflejo del sol en la arena de la playa. La intensidad depende de muchos factores, entre los que se encuentran la época del año y el momento del día, superficies reflectantes, la distancia al ecuador y la altitud sobre el nivel del mar. Por lo tanto, la intensidad de la radiación UV es distinta según el momento, el lugar y los alrededores.

A veces más fuerte, a veces más débil

  • A diario: la intensidad de los rayos UVB está relacionada con la posición del sol y cambia a lo largo del día. Puede ser hasta 150 veces más fuerte a mediodía que a las seis de la mañana. En general deberías evitar tomar el sol en exceso y no estar al sol en absoluto entre las once de la mañana y las tres de la tarde. 
  • Estacional: la intensidad de los rayos UV depende de la estación del año y es más fuerte en verano que en invierno. Los riesgos asociados con la intensidad de los rayos UV también varían en consecuencia. La proporción de rayos UVB que causan quemaduras por el sol es más elevada en los meses de verano que en los de invierno. A lo largo del año, la proporción de rayos UVA de la luz del sol está sujeta a fluctuaciones menos fuertes que en el caso de los rayos UVB. Los riesgos asociados a los rayos UVA se pueden estimar a un nivel más constante, por lo que la protección adecuada ante los UVA es importante, incluso para periodos breves de tiempo. 
  • Geografía: tanto la intensidad general UV como la proporción de rayos UVB aumentan a medida que uno se acerca al ecuador; a diferencia de los rayos UVA, cuya proporción es prácticamente igual de alta en todo el mundo.
  • Nubes: las nubes pueden tanto intensificar como disminuir la cantidad de luz UV que nos alcanza. Sin embargo, debido a que las nubes, por lo general, solo influyen ligeramente en la intensidad de la radiación UV, también es necesario disponer de protección suficiente en los días de verano nublados. 
  • Altitud: en Europa Central, la intensidad de rayos UVB aumenta en un 15-20% por cada mil metros por encima del nivel del mar. A una altitud de tres mil metros, se encuentra alrededor del 50%. Esto significa que deberías usar una protección solar más elevada durante excursiones y viajes de esquí a la montaña. 
  • Sombra: aunque la sombra ofrece una protección considerable ante la luz ultravioleta, no nos protege por completo. Una cantidad significativa de luz se puede reflejar o refractar en superficies y objetos, lo que significa que hasta las zonas que parecen estar a la sombra reciben la luz del sol. Recomendamos proteger las zonas de piel descubiertas con productos NIVEA Sun, incluso estando a la sombra. 
  • El agua, la arena, la nieve y hasta el césped reflejan los rayos UV e incrementan su intensidad en nuestra piel. La hierba incrementa la intensidad de la radiación UV en un 6%; el agua, en un 10%; la arena, entre un 15 y un 25%, y la nieve en más de un 30%. Aquí hallarás más información sobre los efectos del sol.

Muchos tipos de luz

800–400 NM

La gama de longitud de onda de 400–800 nm representa la luz visible para los humanos, que es la que vemos en todos los colores del arcoíris.

Muchos tipos de luz

3000–800 NM

La radiación infrarroja (radiación IR) emite calor. Aunque no vemos su color, la percibimos como el calor del sol.

Muchos tipos de luz

400–320 NM

Una pequeña parte de los rayos UVA quedan filtrados por la capa de ozono. Sin embargo, algunos rayos alcanzan la superficie de la tierra y pueden penetrar hasta en las capas de la piel más internas.

Muchos tipos de luz

320–290 NM

Algunos rayos UVB son absorbidos por la capa de ozono, pero la mayoría alcanza la superficie terrestre. Aunque los rayos UVB solo penetran en la epidermis, pueden causar quemaduras solares y lesiones en el ADN; por eso es muy importante contar con protección suficiente ante los rayos UVB.

Muchos tipos de luz

UVC

Los rayos UVC serían extremadamente peligrosos para todas las formas de vida si llegasen a alcanzar la superficie de la tierra. Afortunadamente, la capa de ozono los absorbe por completo, hasta en las regiones donde está dañada.