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Consejos para ayudarte con el acné

Cómo cuidar una piel con impurezas
Las impurezas no aparecen en la piel solo durante la pubertad. Esos obstinados granos, inflamaciones y comedones también afectan a la piel de los adultos. Te mostramos cómo tratarlas adecuadamente.

¿Hay distintos tipos de acné?

Para asegurar que tratas tu piel con acné de forma adecuada, lo primero es saber a qué tipo de acné te enfrentas. En el acné también hay niveles: en los casos leves de acné aparecen comedones (o espinillas) y barros (o granos), mientras que en los casos graves pueden aparecer inflamaciones dolorosas y pústulas o abscesos.

Acné vulgaris

Aproximadamente entre el 70 % y el 95 % de los jóvenes padece acné vulgaris durante la pubertad. La piel produce un exceso de sebo, el cual, unido a un trastorno en el proceso de queratinización, no puede drenarse hacia el exterior. Como consecuencia, los poros se obstruyen formándose comedones blancos y negros, así como barros y pústulas.  El acné vulgar se divide básicamente en tres tipos: 

  • Acné leve o comedoniano: es la forma más leve y se manifiesta en forma de comedones negros con escaso componente inflamatorio. 
  • Acné moderado o papulopustuloso: penetra en las capas más profundas de la piel y va acompañado de barros irritados y, en ocasiones, inflamaciones.
  • Acné grave o conglobata: es la forma más severa del acné vulgaris y presenta nódulos, abscesos y pústulas que pueden dejar marcas visibles en la piel. 

El acné vulgar suele desaparecer pasada la pubertad. Si el acné aparece después de los 25 años, se conoce como acné de inicio tardío o acne tarda. 

Acné invertido 
Este tipo de acné es crónico y aparece en fases. Los síntomas son más graves y aparece también en otras zonas del cuerpo, como en los hombros o las ingles. En este tipo, se forman pequeños nódulos bajo la piel que pueden terminar convirtiéndose en abscesos o pústulas. 

Acné estival 
Como consecuencia de una intensa exposición a la radiación solar, al cabo de unos días pueden aparecer pequeños granos en la piel. Este tipo de reacciones se producen debido a la interacción de los rayos UV con productos de protección solar aceitosos. El resultado es una inflamación en los folículos pilosos de nuestra piel, causada por los radicales libres.

¿Qué causa el acné?

  • Predisposición genética
  • Factores ambientales, como la radiación UV
  • Hábitos de alimentación
  • Fluctuaciones hormonalesn

Acné: ¿qué puedo hacer para combatirlo?

El acné puede aparecer por distintos motivos: La predisposición genética, el estrés o las fluctuaciones hormonales son algunas de las causas desencadenantes de este problema cutáneo. Cuidar tu piel correctamente es especialmente importante si tienes una piel grasa con impurezas.

A veces menos es más

Evita lavar tu piel en exceso, ya que la piel con impurezas es muy sensible. Lavar o exfoliar en exceso pueden empeorar la inflamación.

Cómo cuidar una piel con impurezas

Tu ritual diario de cuidados debe incluir una limpieza facial intensiva con un gel limpiador antibacteriano. Usa un exfoliante suave una vez a la semana y una mascarilla facial para calmar la piel. Para más información acerca de cómo cuidar las pieles grasas y con impurezas, haz clic aquí.

Pide consejo a tu dermatólogo. 

Además de los cuidados diarios, las formas graves de acné deberían recibir tratamiento médico. Existen muchos tipos de terapias y tratamientos en función del nivel de gravedad de cada caso y del tipo de piel. Con las indicaciones de tu dermatólogo, podréis diseñar el tratamiento más adecuado a tus necesidades. 

Tipos de tratamiento para el acné

  • Tratamiento local: trata las zonas afectadas de la piel con bálsamos, tinturas, geles o lociones.
  • Tratamientos con fármacos: si la terapia local no funciona, quizá tengas que plantearte el uso de fármacos orales.
  • Medicina alternativa: ayurveda, la kinesiología, las esencias florales de Bach, la medicina tradicional china y la biorresonancia son otros de los remedios que pueden ayudar a combatir el acné.

Piel sin impurezas: haz algo para combatirla

A menudo, tratar el acné es un proceso largo y los comedones pueden causar malestar psicológico. Pero está en tu mano: analiza tus hábitos y tu estilo de vida, ya que también esto puede ser una de las causas del acné.

Alimentos que son buenos para tu piel

La mejor dieta para no tener acné
Además de aplicar cuidados constantes y adecuados para las necesidades de tu piel, tu dieta también tiene un efecto muy importante en tu cutis. Las vitaminas y los antioxidantes de las frutas y las verduras son magníficos para tu piel. Tus niveles de azúcar en sangre también tienen consecuencias en el desarrollo del acné. Según han demostrados varios estudios, una dieta con una baja carga glucémica mantiene tus niveles de azúcar en sangre bajo control y ayuda a reducir el acné. En el ámbito de la nutrición, la carga glucémica hace referencia a la cantidad de hidratos de carbono que es capaz de absorber la sangre fácilmente. Las personas que padecen acné deberían prestar atención a su dieta diaria para asegurarse de que la carga glucémica sea lo más reducida posible.
No te estreses

El estrés y las emociones negativas tienen un efecto en nuestra salud física. Los dolores de cabeza y los problemas cutáneos a menudo son consecuencia del estrés. Para prevenir la aparición de granos o comedones, procura evitar los episodios de ansiedad y tensión. Resérvate tiempo para ti, solo con salir a correr tres veces a la semana, reducirás los síntomas del estrés diario. 

Los baños relajantes no solo te ayudan a liberar tensiones psicológicas y físicas, también le sientan genial a tu piel. La meditación y el entrenamiento autógeno también pueden tener un efecto positivo en tu estado de ánimo. Para más información acerca de las distintas opciones para lograr tu equilibrio interior, haz clic aquí.

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